top of page

COPARMEX sugiere que la reducción de la jornada laboral debe ser de manera gradual, con incentivos para las empresas

  • Foto del escritor: Elena F.
    Elena F.
  • 30 jun
  • 2 Min. de lectura

Ciudad de México. El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Juan José Sierra Álvarez, señaló que la reducción de la jornada laboral en México es un tema legítimo, relevante y necesario para cambiar a un modelo de trabajo más justo y sostenible. Mediante un comunicado, el dirigente reconoció que su implementación debe realizarse con responsabilidad, conocimiento técnico y sensibilidad hacia la realidad económica del país, particularmente de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), que emplean al 65% de las personas ocupadas.


Resaltó que de acuerdo a la experiencia internacional estos cambios en materia laboral requieren planeación, diálogo y gradualidad. Si México progresa hacia una reducción de jornada sin considerar estos factores, podría afectar gravemente la formalidad, la productividad y la estabilidad de millones de trabajadores.


Advirtió que el impacto sería particularmente grave en las MiPyMEs, donde trabajan más de 7.3 millones de personas que laboran más de 40 horas semanales. Cualquier transición debe partir de estas realidades estructurales y evitar una implementación que derive en informalidad, despidos o deterioro de las condiciones laborales.


Indicó que una reforma de esta magnitud requiere una estrategia de implementación basada en evidencia y gradualidad, es por ello propone que la reducción de la jornada se aplique por sectores, priorizando aquellos con condiciones favorables y realizando evaluaciones periódicas de impacto, ya que deben contemplarse mecanismos de flexibilidad que permitan jornadas semanales, quincenales o esquemas adaptados a cada industria.


Asimismo, deben establecerse regímenes especiales para sectores de operación continua, como minería, manufactura, seguridad privada o logística, donde la prolongación de la jornada es estructural y necesaria. La jornada extraordinaria y su forma de pago debe analizarse, evitando distorsiones que perjudiquen a trabajadores y empleadores.


Sierra Álvarez concluyó que para incentivar el cambio hacia una jornada reducida sin afectar el ingreso neto de los trabajadores ni sobrecargar a las empresas, se proponen dos medidas complementarias: la deducibilidad al 100% de las prestaciones laborales y una revisión de los esquemas del ISR y el subsidio al empleo. Estas acciones permitirán fortalecer la formalidad y proteger la capacidad adquisitiva de los trabajadores, al tiempo que brindan sostenibilidad financiera a las unidades productivas.

 
 
 

Comentarios


Derechos Reservados Pulso MX en línea

bottom of page