Dirigencia nacional del PRI acusó que con MORENA México es un estado fallido
- Rodrigo D. Flores

- 3 nov
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Ciudad de México.- La dirigencia nacional del PRI, encabezada por Alejandro Moreno, remarcó que actualmente ser opositor en México es una razón suficiente para ser asesinado, enfatizó que enfrentar al "narcogobierno de Morena" y a sus socios del crimen organizado al mismo tiempo representa un riesgo altísimo.
Mediante un posicionamiento dirigido a la opinión, la dirigencia nacional del PRI exigió al gobierno de Morena que si no puede o no sabe gobernar, renuncien, al reiterar que la estrategia de seguridad pública ha fallado y solo han demostrado incapacidad, improvisación, descoordinación y contubernios con los delincuentes.
Acusó que desde hace siete años, México se ha convertido en un cementerio nacional. De la tristemente célebre frase “abrazos, no balazos”, pasamos a la frustrante “no regresará la guerra contra el narco que tanto dañó al país”.
Inquirió "¿Cuántos más? Cuántas balas más tienen que seguir acabando con la vida de personas inocentes, mientras que Morena rechaza toda ayuda y colaboración por parte del Gobierno de los Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, aliado y vecino, para garantizar la seguridad regional frente al crimen organizado".
Abundó que drones con explosivos, coches bomba, fosas clandestinas, campos de exterminio, narcolanchas, más de 227 mil muertos, más de 6 mil feminicidios, más de 130 mil personas desaparecidas, es lo que vive México en la actualidad.
Reprobó que el "narcogobierno de Morena" ha hecho de México un ESTADO FALLIDO, que se queda paralizado, mientras el 60% del territorio nacional es controlado por los cárteles de la droga y el crimen organizado.
Lamentó los asesinatos del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, quien hizo frente al crimen organizado; así como del líder de los limoneros en Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez, quien se opuso valientemente a la extorsión de la que son presa los productores agrícolas.
Subrayó que en el PRI condenan la violencia que azota a México y exigieron justicia para las víctimas y sus familias, al mismo tiempo que, aseguró, están trabajando para dejar atrás la etapa más oscura y sombría de la vida democrática mexicana; una etapa instaurada por Morena y por su pandilla de cínicos, corruptos y narcopolíticos.
Hizo un llamado a la paz y la reconciliación en México y a mantener una postura crítica, opositora y de movilización ante los gobiernos federal y estatales de Morena, a quienes responsabilizó del "siniestro manto de sangre que cubre el territorio nacional".


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