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  • Jovany González

Elizabeth Mateos propuso mejorar el manejo de medicamentos caducados.

● La Ciudad de México aporta al volumen de este tipo de desechos, con 24 por ciento.

●La problemática no sólo involucra a los consumidores finales, sino a la industria farmacéutica y a las autoridades regulatorias.


Ciudad de México. La gestión adecuada de medicamentos caducados es un desafío en el contexto de la salud pública y la conservación del medio ambiente, de ahí la importancia de difundir la mejor forma de deshacerse de este tipo de productos farmacéuticos vencidos, expresó Elizabeth Mateos Hernández, coordinadora de la asociación parlamentaria Mujeres Demócratas.


La tarea es compleja y en los últimos años ha dejado toneladas de medicamentos recolectados, la Ciudad de México es una de las entidades que más aporta al volumen de este tipo de desechos, con 24%; el segundo lugar, el Estado de México alcanza 20%, mientras que Jalisco se ubica en la tercera posición con 6%, de acuerdo a Sistema Nacional de Gestión de Residuos A.C (SINGREM) https://acortar.link/3kixK4


De ahí la necesidad de abordar de manera responsable el descarte de medicamentos vencidos, por ello, la legisladora exhortó, a la secretaría de Salud y de la Agencia de Protección Sanitaria, ambas de la Ciudad de México, para que en implementen campañas informativas y sistemas especializados de recolección para abordar de manera efectiva el desafío del desecho de medicamentos caducados en las 16 alcaldías de la ciudad de México.


Mateos Hernández afirmó que, en las últimas décadas, el aumento exponencial en la diversidad y disponibilidad de productos farmacéuticos ha revolucionado la atención médica y ha mejorado significativamente la calidad de vida de millones de personas, sin embargo, uno de los aspectos menos explorados es el manejo adecuado de los medicamentos caducados.

Históricamente -dijo- el desecho es abordado de manera generalizada y a menudo relegado al mismo tratamiento que otros residuos domésticos provocando consecuencias perjudiciales tanto para la salud pública como para el entorno natural.


El desecho inadecuado de medicamentos caducados plantea cuestionamientos éticos y prácticos que requieren una atención urgente por parte de las autoridades sanitarias y de la sociedad en general, desde la contaminación de suelos y cuerpos de agua hasta la posible amenaza para la salud pública debido a la exposición no controlada a estos productos, la necesidad de implementar medidas efectivas se vuelve evidente, explicó.


Mateos Hernández destacó que la problemática no sólo involucra a los consumidores finales, sino también a la industria farmacéutica y a las autoridades regulatorias. En este contexto, es imperativo explorar soluciones integrales que incluyan campañas informativas, sistemas de recolección especializada y la promoción de prácticas más sostenibles en la producción y consumo de medicamentos.


Recientemente, el IPN realiza una campaña de recolección de medicamentos caducados, un ejemplo elogiable, sin embargo, para maximizar su impacto, es imperativo replicar y expandir esta campaña a las 16 demarcaciones de la Ciudad de México; la necesidad de una acción coordinada es fundamental para abordar de manera integral la problemática, con el fin de garantizar así una gestión efectiva y sostenible, aseguró.


De ahí la importancia de implementar campañas informativas y sistemas especializados de recolección para abordar de manera efectiva el desafío del desecho de medicamentos caducados, finalizó Mateos Hernández.


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