• Jovany González

Rosario Ibarra de Piedra, luchadora incansable por las libertades y pionera de los derechos humanos

• Ibarra de Piedra, en su camino logró la Ley de Amnistía para la liberación de más de mil 500 presos, suspender 2 mil órdenes de captura y ayudar a localizar a cerca de 150 personas desaparecidas

• Para continuar con su legado, exigimos no dejar de investigar las desapariciones forzadas que durante décadas los gobiernos neoliberales dejaron en el olvido

Ciudad de México.- Rosario Ibarra de Piedra nos deja un legado democrático, progresista y cultural. Es el triunfo de la izquierda, del país y, por supuesto, de este Congreso de la Ciudad de México, expresó Elizabeth Mateos Hernández, coordinadora de Mujeres Demócratas.


Al realizar el posicionamiento en torno al sensible fallecimiento de la luchadora social, Rosario Ibarra de Piedra, la legisladora aplaudió su vida y trayectoria y dijo, “hoy iniciamos un proceso de honor, honra y honorabilidad a quién se lo ganó sin buscarlo, nuestro profundo respeto”.


Mateos Hernández, recordó que Rosario Ibarra nació en 1927 en medio de todo un México en movimiento, ya que el siglo XX da inicio la Revolución en 1910; en 1920, Álvaro Obregón gobernaba y narraba en 8 mil kilómetros de campaña, las batallas decisivas en el Bajío. Antes, en 1919 Zapata fue asesinado en una emboscada, Pancho Villa en 1923, el asesinato de Carranza abriría el paso a los sonorenses Adolfo de la Huerta, el propio Obregón y Plutarco Elías Calles. Obregón fue asesinado en 1928 dando fin al caudillismo y paso al presidencialismo.


Rosario, la compañera -dijo- decidió emprender una lucha más grande que ella misma y la frustración e impotencia de perder a un hijo la hizo convertirse en una luchadora incansable por las libertades, por el cambio de un Derecho de Estado a un Estado de Derecho, por la evolución y vigencia de garantías individuales, para transformarse en lo que hoy le denominamos Derechos Humanos, que a la larga configuró todo el sistema del que hoy nos vemos privilegiadas, privilegiados y beneficiados.


Ibarra de Piedra, en su camino logró la Ley de Amnistía para la liberación de más de mil 500 presos, suspendiendo 2 mil órdenes de captura y ayudando a localizar a cerca de 150 personas desaparecidas, recordó.


La vida de la activista quien fuera dos veces candidata presidencial por el Partido Revolucionario de los Trabajadores, estuvo marcada por la desaparición forzada de su hijo Jesús Piedra Ibarra, detenido de manera ilegal en Monterrey en 1974 por agentes del Estado, lo que desató una tragedia que le sucedió también a cientos de familias en México, subrayó Mateos Hernández.


Hoy y para continuar con su legado, exigimos que no se dejen de investigar las desapariciones forzadas que durante décadas los gobiernos neoliberales dejaron en el olvido, finalizó.